The Walking Dead: Review del 7x01 "The Day Will Come When You Won't Be" (Llegará el día en que no lo estés)


The Walking Dead ha vuelto por la puerta grande. Una de las reviews más difíciles a las que me he enfrentado por culpa de uno de los mejores, más crueles y brutales capítulos que hemos vivido a lo largo de la vida de esta serie. Así arranca la séptima temporada.

Con el corazón encogido por esta larga espera nos enfrentamos a la presentación de Lucille en todo su esplendor. La sangre y la mirada perdida de Rick no nos dan una respuesta rápida, sino que fiel al estilo de Negan, se regocijan en la espera, disfrutando mantenernos a todos en vilo y apretando los puños.

“Te mataré, no hoy ni mañana, pero te mataré”, con esa promesa de Rick en los labios el nuevo Sheriff de la ciudad se lo lleva a un paseo para dejarle el nuevo orden jerárquico bien claro. Entre risas y monólogos que rozan lo diabólicamente perfecto, Negan demuestra a Rick que ahora debe comportarse como un perrito faldero. Entre la niebla, metáfora de la confusión mental en la que se encuentra nuestro prota estando en shock, rodeado de zombies, arroja un hacha que tiene que ir a recogerle.

Una escena primitiva donde se supone el instinto de supervivencia nuevamente, vemos como se niega a aceptar la realidad, el cambio de poder. Las palabras de Negan nos trasladan a ESE momento al que no queríamos enfrentarnos: “Piensa en lo que ha pasado y en lo que todavía podría pasar”. Rick cae desecho sobre el techo de la furgoneta. Y recuerda.

La cuenta ha terminado sobre la cabeza de Abraham, quien tras la brutalidad del primer golpe todavía se mantiene en pie. Le vemos intentar seguir de pie, aferrarse a la dignidad y caer. Sus compañeros no dan credibilidad a lo que está ocurriendo, pero en el fondo, muy en el fondo, sentimos un pinchazo de alivio.

En el momento en que Negan obliga a Rosita a mirar los restos de su antiguo compañero sentimental, Daryl explota (en ese momento todos queremos ser Daryl) y le cruza la cara al que está siendo el mejor y más horroroso malo de Walking. No tardaremos en arrepentirnos, porque si algo tiene Negan es que nunca miente, y como el primero iba de gratis, este acto les ha costado un nuevo “premio”.
Y cuando los lectores y espectadores pensábamos que lo peor había pasado, que habían tomado el camino fácil de no tocar el núcleo de personajes originales, llega Negan para hacer de nuestro aliento de consuelo un grito ahogado de desolación. El mazazo nos llega inesperado y contundente, cuando Lucille cae sin contemplaciones sobre el cráneo de Glenn. Además del golpe nuestros sentidos se congelan, solo podemos ver los horrorosos últimos momentos de ese personaje que tanto nos ha dado, la cara totalmente descompuesta de Maggie y oír las risas sonoras de Negan de fondo.

De esos golpes que te dejan en el suelo, sin aliento, intentando racionalizar lo que ocurre a tu alrededor. Un sentimiento de empatía en esta serie como nunca antes habíamos vivido. Le odiamos, con cada fibra de nuestro ser, odiamos a Negan. Pero en este momento, el crujido de los golpes que continúan en lo que aún queda de la cabeza de nuestro asiático favorito, no nos dejan pensar. Con la cara desfigurada sus últimas palabras nos parten el corazón: “Maggie, te encontraré”. Y se nos instala en medio del pecho un nudo enorme. Glenn, que estuvo desde el primer capítulo, ese momento inolvidable en el tanque tantos años atrás, nos ha dejado.

¿Venganza? ¿Ira? Ese rodeo en caravana ahora tiene sentido. Después de ver de lo que es capaz Negan, Rick tiene la oportunidad de ver cómo el resto sufre la misma suerte, o tirarse al suelo y lamer las botas del nuevo amo del lugar. Un pequeño destello del bate estampando en cada uno de ellos nos da la respuesta.

Debe hacerlo, por ellos, por su única oportunidad de salir de allí con vida, por hacer lo que mejor saben hacer: sobrevivir. Entre zombies, Rick se lanza sobre aquel colgado en el puente que vieron lo que ahora parece hace una vida, una referencia a un suicidio imposible en un mundo donde la muerte no significa el final. Pero entre todo ese momento de confusión, duelo y decisiones, Negan se encarga de sonreír, metralleta en mano, y recordar que el tiempo corre.

Tras tomar la decisión acertada, y con un miedo constante y justificado durante todo el capítulo por tener un hacha sobrevolando cada escena, volvemos al campamento base con el resto del grupo.

Recoger un hacha en medio de un grupo de zombies no es sumisión. Y la amenaza de Rick resuena en el aire como una dulce promesa. Negan tiene que tomar cartas en el asunto y demostrar de una vez por todas que a partir de este momento se hará lo que él quiera y como él quiera. Asique el sorteo llega a un punto sin retorno, hay que tomar una decisión: o el gran premio de ver como una bala destroza cada cráneo del equipo, o que Rick use el hacha contra su propio hijo y le corte el brazo.

Y es en ese preciso momento cuando podemos ver el cambio en Rick: se acabó, no puede luchar, no tiene las riendas de la situación y ha perdido el control. Vemos la rendición en sus ojos, en su expresión, en las lágrimas hasta ahora contenidas. No puede hacerlo, y sin embargo hasta Carl le implora que lo haga por salvarlos a todos. Cuando su mente cambia el chip y se rinde por completo, Negan le detiene. Es la voluntad ciega de hacer lo que se le pide, lo que él quería desde el principio.

Somos un manojo de nervios, ansiedad, desprecio, horror e incertidumbre. El nuevo Jefe se va prometiendo volver a verles en una semana para su recolección de ofrendas, y por si acaso se les ocurre pensar en algo se lleva secuestrado a Daryl como ejemplo de poder. La noche y el terror se acaban, y tal y como dice el título “el día llega cuando tú no estés”. Una de las imágenes más desoladoras que hemos visto a lo largo de estos siete años. Los cuerpos sin cabeza de aquellos que han formado parte de nuestra familia decoran el suelo.

El sueño de un final juntos, sobreviviendo, haciéndose un hueco en este nuevo mundo, se ha desvanecido a golpe de bate. El equipo se apoya, pero la imagen de Maggie es indescriptible, no podemos dejar de mirarla, y lo único que ruega es encontrar una manera de destruirlos.

Porque pensábamos que el enemigo eran los zombies, pero como siempre digo: es de los hombres de los que hay que protegerse. Nos despedimos de uno de los mejores capítulos de The Walking Dead con una imagen, una quimera.


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5 comentarios :

  1. WaS dijo...

    Asimilándolo todavía ... Glenn era imprescindible y único.

  2. Astrabu dijo...

    Buena review Estela, has conseguido minimizar un poco lo terrible que fué el capítulo, enhorabuena!!
    Yo al menos siempre pensé que iba a ser Abraham el que iba a morir por Negan y su "Lucille", pero lo de Glenn, a pesar de que había leído el comic, no queria creer que lo haría, así que me quedé alucinada y sobrecogída.
    También me impacto Rick y su mirada de absoluta sumisión después de todo lo que pasó, y en especial con lo de Carl.
    Desde luego Negan nos va a dar una temporada intensa, y espero sigan como hasta ahora, que es dejarnos a los fans cada día mas sorprendidos.
    Un saludo .
    PD. Me quedo con la imagen de Abraham cuando antes de matarle Negan, le manda un mensaje con las manos a Sasha. En capitulos anteriores se lo había hecho.

  3. buena review.
    Personalmente me pareció innecesario la muerte de un segundo personaje. Me parece que quisieron hacerlo muy impredecible y se sobrepasaron

  4. Muy buena review... De lejos uno de los mejores capitulos, esa tensión a cada segundo y esa insertidumbre de no saber que acontecerá... Muy buena dirección del capitulo.

    Se que muchos odian, y seguiran odiando a Negan, pero les recuerdo que con antelación se les había advertido, pero hicieron caso omiso, y se sobrepasaron con lo de matar a los hombres de Negan mientras dormian... Mala decisión de parte de Rick, y mas mala el hecho de querer enfrentarse a otro grupo enemigo, no solo arriesgandose él, sino tambien a las personas a las que ama...

    En otras palabras Negan no fue tan agresivo como debia serlo... Y Daryl empeoro las cosas (aunque yo no lo culpo, era algo incontenible)...

    Esperemos que los siguientes capitulos esten cargados de la misma adrenalina y ese sin saber que ocurrirá...

    Es algo importante recalcar que este capitulo ha sido el debut de uno (por no decir el mejor) de los mejores personajes de la historia de TWD... No solo por ser un "villano como ningun otro", sino por cada una de sus cualidades y su personalidad tan impredecible...

    Saludos!... El capitulo ha estado Excelente

    Una pena por lo de Abraham y Glenn...
    Pero era necesario... Adios a dos grandes de TWD... :´)

  5. A la mitad del capítulo sentí que estaba viendo "SAW 22, El regreso", fue demasiado. Yo entiendo que es Mega Negan y que hay que hacerle un ingreso triunfal, amarlo y odiarlo, además de cortar la sed de sangre que hicieron latir en los espectadores después de meses de espera, pero..¡PARÁ! era una sucesión de actos macabros, demasiada tensión, demasiado todo che, medio inexplicable.

    Por otro lado, me gustó ver la cara de hastío de Rick al ver a los caminantes en el paseo con Negan, era como leerle el pensamiento "¿Pueden morirse de una vez?", y después, al volverse, cuando dejan restos de la cabeza de Glenn y de Abraham en el piso y viene uno a mordizquear lo que quedó, esa escena me partió el corazón, por los personajes muertos y por los propios caminantes, quién sabe cómo murieron...¿no?

    No sé qué harán en el capítulo que viene pero si arrancan así espero que no lo terminen todo como con el grupo de La terminal.

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